Liderazgo desde la gestión emocional

Sabíamos que Jimena tenía dos hijos chiquitos, que Juan vive con su suegro y que Romina tiene una hija adolescente amante de la música. Si lo sabíamos, pero de repente esas realidades empezaron a asomarse a las pantallas de las video calls. Y en estos días conocimos la casa de nuestros pares, gerentes y equipos. Conocimos la cocina de Marcelo “porque ahí tiene mejor conectividad”, el living improvisado de oficina de Juan, y el pasillo debajo de la escalera de Jimena, donde aparecen los peques mirando la pantalla como si fuese la tele. 

 

Se es papá/ mamá y jefe o par en el mismo techo en el cual se es yerno. Antes había roles diferenciados por espacios, ahora es “todo en uno”. Estos cambios implican la habilidad de desarrollar conductas flexibles y adaptativas. Independientemente si hacíamos una vez o nunca teletrabajo, de repente casi todos pasamos a tener esta nueva modalidad, donde se convive con todas las personas de esas familias, porque las escuelas también se están llevando están virtualmente. 

A cada una y uno de nosotras/os nos pasan cosas diferentes: ansiedades, incertidumbres, miedos, angustias, tristezas, ganas de explotar, falta de concentración, y la lista podría seguir… Por eso en este momento queremos compartir algunas ideas para quienes lideran equipos.  La misma situación externa la estamos viviendo todas las personas al mismo tiempo, pero en circunstancias tan particulares y únicas como personas somos. Por ello:

 

  • Ser conscientes de qué nos pasa y conectarnos con ello, para no trasladar emociones propias a otras personas. 
  • Es importante estar conectados online para comunicarnos, pero no pedir a las y los otros que lo hagan como si fuera un día cualquiera, donde en general no están las otras personas de la familia. 
  • Los tiempos de adaptación a estas situaciones nuevas van a variar de persona a persona. Identifica bien cómo está impactando estas vivencias a cada una y uno de tus colaboradores para que puedas tomar decisiones de gestión: es ser empático con la realidad de la otra persona.
  • Las herramientas son buenas, el abuso de ellas no. Si estamos todo el día haciendo video calls vamos a saturarnos y saturar a las otras personas. Si se exige igual que en épocas sin cuarentena, se puede crear estrés.

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