Webinar ¿Cómo resguardar la salud mental sin salir de casa?

REFLEXIONES

 La situación de la pandemia COVID-19 es considerada una situación de DESASTRE porque en la “interacción entre una amenaza (COVID 19) y una población en riesgo de contagio (en este caso cualquier Ser Humano), se produce una interrupción en el funcionamiento de la sociedad a partir de una desproporción entre los medios necesarios para superarla y los disponibles en la comunidad afectada”. Todo cambió y adaptarse a ese escenario lleva tiempo.

Comprender y tratar las consideraciones psicosociales y de salud mental será clave para detener la transmisión y prevenir el riesgo de repercusiones a largo plazo en el bienestar de la población y su capacidad para hacer frente a la adversidad.

Estamos atravesando esta situación excepcional y genera en las personas diferentes reacciones normales para este tiempo que se manifiestan en lo físico, cognitivo, emocional y conductual también. Estamos tratando de controlar aspectos externos que no podemos y esto altera el mundo tal como lo vivíamos.

Muchos empleados/as vivencian exigencias aumentadas en más de dos áreas como el teletrabajo, los cuidados del hogar, familias y escolaridad en casa, preocupación por el futuro, miedos. Antes había una organización que las distribuía en momentos y lugares separados y hoy están entrelazadas en tiempo y espacio, vivenciándose, compitiendo entre sí, y aumentando las tensiones.

Pero debemos tener siempre en claro que esta es una situación extraordinaria y transitoria.

Las Recomendaciones

Hay una interrupción del mundo como lo conocíamos y por ello es muy importante el acompañamiento de quienes lideran, y en este sentido es fundamental que quienes tienen personas a cargo puedan tener un registro de cómo están viviendo esta situación las personas que trabajan en sus equipos. Es mejor preguntar ¿qué necesitas? O ¿en qué te podemos ayudar como empresa?, en lugar de decir “¿Cómo te sentís?”. Al preguntar qué necesita la otra persona, esta se siente escuchada y tal vez entre ambas puedan  encontrar alternativas a las dificultades cotidianas en la situación actual. De esta manera también se valida emocionalmente a quien se escucha.

En este camino de apertura de mayor diálogo sobre las tareas se puede pensar en cómo evitar recargar tanto en trabajo como en sobrecarga mental.

Un punto fundamental es no juzgar, quizás el referente de RRHH haría las cosas de una forma pero esta es otra persona y está haciendo lo que puede como puede en esta situación de excepción.

Liderazgo

Hay dos situaciones que a veces se pueden dar en lo cotidiano y que no son positivas en el liderazgo, la primera tiene que ver con ponerse el jefe/a como ejemplo: “yo hago las cosas de esta manera o lo logro de tal otra manera” y con base en ello mido a la otra persona. Incluso lo haga con la mejor de las intenciones, sólo puede tener un efecto contrario a la motivación en quien lo escucha porque justamente no está pudiendo hacerlo así. Y la segunda situación es nunca minimizar los comentarios o malestares que la persona está exponiendo, porque la magnitud de cómo esto impacta en su vida solo la conoce quien la está vivenciando.

Hay tres aspectos claves para pensar el trabajo: Flexibilizar, Reordenar y Enfocarnos. Implica volver a lo planificado para el 2020 y hacer una nueva lectura en este presente. Ver con qué programas o proyectos se siguen, cuáles se pueden aplazar o adelantar y cuáles habrá que dejar para otro tiempo o se sacarán. En este reordenamiento se le dará un nuevo sentido al trabajo y permitirá materializar las otras dos claves que son re- ordenar y enfocarnos en lo que tenemos como prioridad y que sí es posible en este nuevo contexto para lograr los objetivos del negocio.

Una clave sobre todo esto es la Empatía. Es la herramienta más cercana para conectarse primero con las propias emociones, poder escuchar la voz de esa/e otro/a que está compartiendo su situación. Así al ponerse en el lugar de la otra persona (sabiendo que no se es ella) generamos un efecto positivo de doble vía para quien lo realiza y quien lo recibe.

 

Algunas de las recomendaciones sobre cómo SI actuar en estos casos son:

Observar, escuchar, conectar, de esta forma se transmite que se comprende cómo se siente la otra persona.

Respetar la privacidad y mantener la confidencialidad.

Hacer preguntas acerca de qué necesitan las personas y qué les preocupa. Actuar con calma y no mentir en la información. Ser claros y hablar sin eufemismos.

Saber escuchar es tan importante como dejar espacios de silencio y permitir el desahogo emocional.

Lo que NO debemos hacer ni decir

Presionar. Esto significa no presionar a la persona para que hable si no quiere, ni interrumpirla cuando esté hablando.

Juzgar. No juzgar, también implica no criticar, si alguien responde distinto que como quisiéramos o como lo hacía antes, no tomárselo como algo personal, o sentirse afectada/o por el enojo u hostilidad del asistido, ni confrontar con alguien en crisis.

Imponer. No tener actitudes autoritarias, no prometer lo que no se pueda cumplir, ni minimizar el miedo y el malestar, no amenazar con sanciones. Ser firme, siempre siendo respetuosa/o y empática/o.

Excluir. Implica no aislar a las personas, ni sancionar su afiliación aun si es para quejarse o protestar. No dejar de lado a nadie.

No olvidar

  • A aquellas organizaciones que tienen a sus colaboradoras/es en sus espacios de trabajo porque son parte de los equipos escenciales para esta pandemia darles siempre todas las medidas e bioseguridad que el Gobierno y las instituciones de salud enuncian. Además observar más detenidamente los niveles de estrés, o ansiedad que presentan ya que se sienten, y están más expuestas/os.
  • Para las organizaciones que tienen personal trabajando en sus casas no olvidae qu esto no es el teletrabajo al que se hacía referencia en otros momentos. Es una situación inusual donde la vida privada de nuestras/os colaboradores también esta pudiendo estar colapsada y donde se desdibujó la línea de lo privado/profesional.

Todo esto es parte del cuidado de las relaciones de trabajo que son de mediano o largo plazo por ello hay que recordar que esta situación es extraordinaria y transitoria pero mientras tanto habrá que desarrollar recursos y herramientas para  el espacio laboral.

 

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